SHAVUOT

Fiesta de las Semanas o Pentecostés


Antecedentes históricos

A partir del día siguiente al sábado, es decir, a partir del día en que traigan la gavilla de la ofrenda mecida, contarán siete semanas completas. En otras palabras, contarán cincuenta días incluyendo la mañana siguiente al séptimo sábado; entonces presentarán al SEÑOR una ofrenda de grano nuevo. Desde su lugar de residencia le llevarán al SEÑOR, como ofrenda mecida de las primicias, dos panes hechos con cuatro kilos de flor de harina, cocidos con levadura. Junto con el pan deberán presentar siete corderos de un año, sin defecto, un novillo y dos carneros. Serán, junto con sus ofrendas de cereal y sus ofrendas de libación, un holocausto al SEÑOR, una ofrenda presentada por fuego, de aroma grato al SEÑOR. Luego sacrificarán un macho cabrío como ofrenda por el pecado, y dos corderos de un año como sacrificio de comunión. El sacerdote mecerá los dos corderos, junto con el pan de las primicias. Son una ofrenda mecida ante el SEÑOR, una ofrenda consagrada al SEÑOR y reservada para el sacerdote. Ese mismo día convocarán ustedes a una fiesta solemne en honor al SEÑOR, y en ese día no harán ningún trabajo. Éste será un estatuto perpetuo para todos tus descendientes, dondequiera que habiten. (Levítico 23:15–21)

El significado de esta festividad, al igual que la mayoría de los días festivos en la biblia, se puede entender en gran parte por su nombre. En este pasaje al día de fiesta se le llama Bikurim (Primeros Frutos), porque es un día en el que se ofrendan a Dios las primicias de la cosecha.

Tomando en cuenta el contexto del último capítulo, que trata de Sefirat Ja-Omer, se entiende que aquí el nombre se refiere a los últimos frutos de la cosecha de primavera. Anteriormente, los primeros frutos tempranos (la cosecha de cebada) eran presentados y mecidos delante del Señor. Cincuenta días después, se ofrecían al Señor los primeros frutos tardíos (la cosecha de trigo).

La fiesta de los Primeros Frutos pertenece al grupo de los shelosh regalim, que son los tres festivales para los cuales, de ser posible, cada varón judío debe de ir a Jerusalén (Deuteronomio 16:16). La fiesta de los Primeros Frutos está incluida en esta lista selecta. Tiene un gran significado profético en el plan de Dios para su pueblo.

Esta festividad se conoce mejor por otros dos nombres. La gente judía le llaman Shavuot (semanas) porque se lleva a cabo siete semanas después de un evento específico (Deuteronomio 16:10). Los judíos de habla griega y muchos cristianos no judíos lo conocen como «Pentecostés» (cincuenteno) porque se lleva a cabo cincuenta días después de cierto día (Levítico 23:16).

Shavuot es un tiempo nombrado para dar gracias por la cosecha temprana. La fidelidad de Dios al proveer la cosecha temprana de trigo incrementa la esperanza de una cosecha abundante de otoño (Sukot). Dar gracias por la provisión presente lleva a tener fé para una adición en el futuro. ¡Qué Dios más maravilloso tenemos! ¡Él provee a todas nuestras necesidades conforme a las gloriosas riquezas que tiene en el Mesías (Filipenses 4:19).

 

Celebración judía tradicional

La práctica tradicional de Shavuot por los judíos tiene múltiples aspectos y ha evolucionado algo desde los tiempos de la Biblia. Como se describe en la Torá, la práctica bíblica se concentraba en las ofrendas de granos y animales. Parte de la ofrenda de trigo era horneado y convertido en dos panes de pan con levadura, en contraste sorprendente con la matza que se comía unas semanas antes. La levadura representa simbólicamente al pecado. Estos dos panes se llevaban al Templo y, con gran ceremonia, se mecían por todos lados delante del Señor. Este acto era una manifestación pública de la provisión de Dios para todo su pueblo (Mishna Bikurim 3:2).

Otra lección que aprendemos de esta fiesta se refiere a la necesidad de redención que tiene aquél que presenta la ofrenda. Esto se puede percibir por medio de los sacrificios de animales que acompañaban la ofrenda de trigo. La ofrenda por referencias de los corderos, el becerro y los carneros simbolizaba la necesidad de una víctima inocente para quitar el pecado del pueblo. Levítico 17:11 resume el tema de los sacrificios de la Torá:

Porque la vida de toda criatura está en la sangre. Yo mismo se la he dado a ustedes sobre el altar, para que hagan propiciación por ustedes mismos, ya que la propiciación se hace por medio de la sangre.

Estos sacrificios presagiaban el cumplimiento profético que iba a venir más tarde con Yeshúa, el Mesías—¡el sacrificio perfecto para la expiación del pecado!

Desde la destrucción del Templo en el año 70 d.C., la práctica contemporánea de Shavuot por los judíos ha cambiado. Todavía se considera un tiempo especial para recordar la fidelidad de Dios; sin embargo, ha evolucionado una fascinante tradición adicional desde entonces. Los rabinos descubrieron que los israelitas llegaron al Monte Sinaí en el tercer mes después de la Pascua (Éxodo 19:1). Shavuot es el día en que Moisés recibió la ley para liberar al pueblo. La práctica moderna incluye la conmemoración de la entrega de la Torá a Israel. Por lo tanto, el nombre rabínico de Shavuot es Se-man Matan Torateynu (el tiempo de la entrega de nuestra ley).

Esta convicción afecta las costumbres de la fiesta. La sinagoga se decora normalmente con follaje, flores y canastas de fruta para simbolizar el tema de la cosecha de Shavuot. La lectura de las Escrituras es de Éxodo 19–20 (la entrega de la ley) y Ezequiel 1 (la visión del profeta de la gloria de Dios). También se lee el rollo de Rut ya que la historia se lleva a cabo durante la cosecha de primavera.

Otra costumbre especial, Tikun Leil Shavuot (preparándose para la llegada de Shavuot), surgió del amor que el pueblo judío tiene para la Torá. Los judíos tradicionales se quedan despiertos la primera noche de Shavuot estudiando la Torá.

Muchas sinagogas normalmente llevan a cabo servicios de confirmación para los adolescentes durante esta temporada a fin de reconocer la culminación de sus estudios juveniles de la Torá.

Los rabinos talmúdicos le atribuían un significado mesiánico a Shavuot. En Tractate Sanhedrin 93b del Talmud se encuentra una discusión interesante acerca de algunos de los detalles del rollo de Rut. Se le atribuye un significado espiritual a las seis medidas de cebada que Rut le presentó a Boaz (Rut 3:15). Algunos rabinos les consideraban a estas seis medidas representativas de seis descendientes famosos de Rut la moabita. ¡Estos seis personajes incluyen a David, a Daniel y al Rey Mesías! Los creyentes en Yeshúa pueden reconocer fácilmente el gran significado mesiánico de los primeros frutos tardíos.

La celebración doméstica de Shavuot observa muchas de las mismas costumbres que otras festividades bíblicas. Al aproximarse el día de Pentecostés, se pone la mesa festiva con la mejor vajilla y los mejores manteles. La ama de casa enciende las velas del yom tov (día de fiesta). Después de las bendiciones tradicionales y la oración, se cantan las bendiciones sobre la copa de vino o de jugo de uva kosher (kiddush). El pan de tipo jalá se bendice y se comparte con todos.

Posteriormente se sirve la cena tradicional con alimentos que simbolizan Shavuot. Los alimentos derivados de la leche son apropiados, ya que a las Escrituras se les llama a menudo «la leche de la palabra» (1 Pedro 2:2). Es común servir blintzes (crepas) de queso y pay de queso durante Shavuot. Todas estas costumbres sirven para recordarle a Israel que Shavuot es una maravillosa e importante fiesta del Señor.

 

Celebración en el Nuevo Testamento

Se menciona esta fiesta varias veces en el Nuevo Testamento. El Rabíno Saúlo de Tarso planeaba sus viajes en relación con Shavuot (1 Corintios 16:8). Se encuentra el relato más conocido de este día de fiesta en el libro de Hechos:

Cuando llegó el día de [Shavuot], estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del [Rúaj Ja-Kódesh] y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos, procedentes de todas las naciones de la tierra…Desconcertados y perplejos, se preguntaban: «¿Qué quiere decir esto?» (Hechos 2:1–5, 12).

Este relato es interesante considerando los antecedentes de Pentecostés. Para la comunidad judía tradicional, siempre ha sido un día en el que se dan gracias a Dios por la cosecha temprana, confiando en una cosecha tardía. Lo que se había entendido en el ámbito físico de la Torá se manifestó en el ámbito espiritual de los tiempos del Nuevo Pacto. Ésta ha llegado a ser la fiesta de las Primicias más famosas. Los frutos tempranos ya han llegado; la promesa implícita de la cosecha tardía también vendrá.

 

El cumplimiento profético

Esto sincroniza con las promesas en las Escrituras acerca de un resurgimiento judío mesíanico en los últimos días. Números crecientes de judíos creerán en Yeshúa hasta que llegue el día final en que «todo Israel será salvo» (Romanos 11:26). Yo personalmente creo que el creciente resurgimiento entre judíos que creen en el Mesías hoy en día indica que estamos acercándonos a ese tiempo. El crecimiento explosivo del movimiento judío mesiánico da testimonio de esta realidad moderna.

Hechos 2 revela detalles asombrosos confirmando los antecedentes judíos de este Pentecostés del Nuevo Testamento. La lectura tradicional de los profetas para Shavuot es Ezequiel 1. Este pasaje muestra dramáticamente la visión que tuvo Ezequiel de la gloria de Dios. Él describe esa tremenda manifestación en los siguientes términos:

De pronto me fijé y vi que del norte venían un viento huracanado y una nube inmensa rodeada de un fuego fulgurante y de un gran resplandor. En medio del fuego se veía algo semejante a un metal refulgente. (Ezequiel 1:4).

Imagínese usted miles de adoradores judíos saliendo del Templo después del servicio de la mañana (en la tercera hora, Hechos 2:15), justo después de haber leído el pasaje de Ezequiel 1. ¡De repente, parte de las mismas manifestaciones del Espíritu Santo comenzaron de aparecer delante de sus ojos! No es de sorprenderse que estaban todos asombrados y perplejos ante el ventarrón y el fuego. ¡Ciertamente les llamó la atención! Se han de haber preguntado a sí mismos si Dios no estaba revelando su gloria Shekinah por primera vez en casi 600 años. La gloria de Dios había estado presente cuando les dio la ley; la misma gloria se manifestaba al darles el Espíritu Santo. El profeta escribió más tarde: «Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos…» (Ezekiel 36:27).

Estos peregrinos judíos, que provenían de toda la dispersión, estaban escuchando lo imposible. Estos discípulos galileos estaban hablando en varios idiomas con un «dialecto» tan exacto que las multitudes lo consideraron un milagro irrefutable. Habiendo obtenido toda su atención por medio de estos hechos de Dios, Pedro fue capaz de predicar un sermón poderoso acerca de Yeshúa el Mesías, y 3.000 judíos respondieron al mensaje de salvación. ¡Las primicias de los creyentes habían llegado de una manera llena de maravillas!

El apóstol Santiago, en su epístola a los creyentes judíos (Santiago 1:1), enfatiza este hecho histórico mientras les recuerda a sus lectores:

Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fuéramos como los primeros y mejores frutos de su creación. (Santiago 1:18).

La mejor manera de resumir el tema de Shavuot es por usar la palabra resurgimiento. Israel fue llamado a alabar a Dios por los primeros frutos de la tierra, sabiendo que estos primeros frutos tempranos aseguraban la cosecha tardía. Esto también aplica al Reino Espiritual de Dios. Los primeros frutos de creyentes en Shavuot prácticamente garantizan un resurgimiento en la cosecha espiritual de los últimos días para el Mesías. Ahora podemos entender por que Dios incluyó Shavuot dentro de los tres festivales requeridos para cada varón judío. Así como la Pascua habla de la redención, Shavuot habla del resurgimiento, especialmente durante esta era. El mensaje de Shavuot es uno de gran esperanza y gozo. Que venga pronto el día cuando el Espíritu Santo sea derramado sobre la casa de David, y todos ellos puedan ver, en fe, a aquél que fue traspasado (Zacarías 12:10).

 

Una guía práctica para los creyentes en el Mesías

Con todo el significado espiritual que existe detrás de Shavuot, los creyentes en Yeshúa pueden encontrar gran bendición por celebrar esta fiesta. Se puede guardar mucho de la práctica judía tradicional. Pero cuando los creyentes le agregan la perspectiva mesiánica, esta fiesta adquiere más significado.

La celebración práctica de Shavuot comienza cuando termina Sefirat Ja-Omer. Un día antes del comienzo de Pentecostés, se deben de llevar a cabo varios preparativos para este día de fiesta. Se pone la mesa con la mejor vajilla y los mejores manteles. Si quiere, puede decorar la casa con follaje o flores frescas, que sirven de recordatorio del tema de la cosecha que se celebra. Al ponerse el sol en Erev Shavuot (la víspera de Pentecostés), la familia y los amigos se reúnen alrededor de la mesa festiva. Las velas del día de fiesta se encienden y se recita la siguiente bendición:

Barukj atah Adonai Elojenu melekj ja-olam,
asher kidshanu be-mitzvotav le-jayot or le-goyim
ve-natan-lanu Yeshúa mi-shi-jeinu ja-or la-olam.

Bendito eres Tú, Oh Señor nuestro Dios, Rey del universo,
que nos has santificado con tus mandamientos
y nos has mandado que seamos una luz a las naciones
y que nos has dado a Yeshúa, nuestro Mesías, la Luz del Mundo.

En la primera noche de Shavuot, agregamos:

Barukj atah Adonai Elojenu melekj ja-olam,
She-je-jiyanu ve-kiya-manu ve-jigui-yanu lazman hazé.

Bendito eres Tu, Oh Señor nuestro Dios, Rey del universo,
que nos has dado la vida, nos has sostenido
y nos has traído hasta esta temporada.

Se cantan las bendiciones sobre el vino y la jálah con las melodías tradicionales. En seguida se sirve la cena tradicional, que debe de incluir platos a base de productos lácteos para conmemorar la leche, que es la Palabra de Dios. La palabra de Dios se convierte en un gozo especial para los creyentes en Yeshúa porque su Espíritu Santo les permite a los creyentes seguir su instrucción.

Muchas congregaciones mesiánicas tienen servicios especiales en la víspera de Shavuot, así como servicios matutinos por la mañana siguiente. La adoración corporativa y la convivencia son consecuentes con la intención de Pentecostés. Después del servicio de la víspera, puede que los creyentes ambiciosos deseen llevar a cabo su propio Tikun Leil Shavuot (preparación para la noche de Pentecostés). Como aprendimos anteriormente, ésta es la tradición de quedarse despiertos hasta altas horas de la noche estudiando la Torá. Puede que un grupo de creyentes mesiánicos quiera enfocarse en el estudio de los cinco libros de Moisés y de las bendiciones del Espíritu Santo. Cualquiera que sean las costumbres que se incorporen, la fiesta de Shavuot puede ser una verdadera bendición para aquellos que tienen el Espíritu Santo en su interior.

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