YOM KIPUR

El día de la Expiación



Datos rápidos de Yom Kipur

Significado del nombre hebreo: El día de la expiación

Nombre en español: generalmente llamado por su nombre hebreo, Yom Kipur

Mes del calendario occidental: septiembre u octubre

Fecha del calendario judío: 10 de Tishrei

Duración: un día

Establecimiento de Yom Kipur: Levítico 16 , 23

 

Antecedentes históricos

El SEÑOR le dijo a Moisés: “El día diez del mes séptimo es el día del Perdón. Celebrarán una fiesta solemne en honor al SEÑOR, y ayunarán y le presentarán ofrendas por fuego. En ese día no harán ningún tipo de trabajo, porque es el día del Perdón, cuando se hace expiación por ustedes ante el SEÑOR su Dios. Cualquiera que no observe el ayuno será eliminado de su pueblo. Si alguien hace algún trabajo ese día, yo mismo lo eliminaré de su pueblo. Por tanto, no harán ustedes ningún trabajo. Este será un estatuto perpetuo para todos sus descendientes, dondequiera que habiten. Será para ustedes un sábado de solemne reposo, y deberán observar el ayuno. Este Sábado lo observarán desde la tarde del día nueve del mes hasta la tarde siguiente.” (Levítico 23:26–32).

Desde tiempos antiguos, Yom Kipur se ha considerado el día de fiesta más santo en el calendario bíblico judío. El mismo nombre describe la historia que representa, ya que precisamente en ese día, una vez al año, el sumo sacerdote entraría en el lugar santísimo para ofrecer expiación para la nación. En una sola palabra, Yom Kipur ilustra el concepto de regeneración por aquellos quienes siguen el camino divino de redención de los pecados.

Levítico 16 describe con gran detalle la ceremonia a realizar en este día, la cual se centra en el sacrificio de dos machos cabríos. Un macho cabrío, llamado Jatat debía ser ofrecido como sacrificio de sangre para cubrir simbólicamente, los pecados de Israel. El otro macho cabrío, llamado Azazel, o chivo expiatorio, tenía que ser llevado delante del sacerdote. El sacerdote ponía las manos en la cabeza del cabrio mientras confesaba los pecados del pueblo. Solo que en lugar de matar al animal de la manera tradicional, el macho cabrío sería soltado en el desierto, así sacando simbólicamente los pecados de la nación y quitándolos de en medio de ellos.

Este acto debió haber sido una imagen impactante de la provisión de la expiación por medio de la gracia de Dios. La expiación y el perdón, a través de un sacrificio substituto. El tema de Yom Kipur lo convirtió en el día de fiesta más preeminente en el antiguo Israel. Asimismo, al celebrarse diez días después de Rosh Ha-Shaná, el tema de Yom Kipur cobra era aún más importante. Lo que se inició el primer día de Tishrei, que era prácticamente, el arrepentimiento y la autoevaluación, se culminaba en el décimo día del mes con la redención y con la regeneración. No hay tema más importante en las Sagradas Escrituras, que el de recibir la expiación por los pecados de acuerdo a la manera que Dios ha prescrito.

A través de toda la época del Templo y hasta el día presente, Yom Kipur ha mantenido una relación especial con el pueblo judío. En los tiempos del Templo, la manera de guardar este día estaba claramente definida, la cual se centraba en los sacrificios. Sin embargo, en el año 70 después de Yeshúa, el Templo fue destruido; por lo tanto, los rabínos y los teólogos, han sido enfrentados por cuestiones confusas.

¿Cómo se puede celebrar Yom Kipur sin tener el lugar adecuado para el sacrificio? ¿Cómo se puede tener un Yom Kipur sin el sacrificio de Kapará adecuado?

Los rabínos del primer siglo decidieron establecer algunas substituciones, para llenar este vacío. La Tefilá (la oración), la Teshuvá (el arrepentimiento) y la Tzedaká (la caridad), reemplazan los sacrificios en la manera moderna de guardar Yom Kipur. Esto explica por que la observancia moderna es tan diferente de lo que era en los tiempos bíblicos.

Existen sectas judío ortodoxas que todavía ven la necesidad de que el Templo y los sacrificios de animales sean restaurados en Israel. Existe un grupo, llamado “Temple Mount Faithful” (Los Fieles del Monte del Templo), que se encuentran muy ocupados reproduciendo los vasijas santas y las vestiduras sacerdotales en preparación para el Templo venidero. Ya han intentado inclusive, colocar la piedra angular en el Monte del Templo en Jerusalén, creyendo firmemente que tal estructura volverá a edificarse muy pronto.

La gran mayoría de los judíos ven estas cosas como una aberración, sin embargo todo apunta hacia la necesidad preeminente de la redención, tal y como se describe en la Biblia. Si se fija uno cuidadosamente en la observancia moderna de la sinagoga, no es difícil ver que el tema está ahí todavía, aunque se encuentre sumergido debajo de mucha tradición.

 

Celebración judía tradicional

Como vimos anteriormente, Yom Kipur se considera como la extensión lógica de lo que se inició en Rosh Ha-Shaná. Verdaderamente, los diez días entre Rosh Ha-Shaná y Yom Kipur, toman un significado santo por sí mismos. Se les llaman los Yamim Nora’im, los Días Teribles. Los judíos tradicionales, así como muchos judíos no tradicionales, pasan estos días en análisis introspectivo, viendo como su vida interior puede ser más agradable a Dios. Se evalúan las relaciones personales; se ofrecen perdón y restitución donde se necesita, y se busca la reconciliación.

Al acercarse la noche del 10 de Tishrei, se hacen preparativos especiales. Levítico 23 dice que en Yom Kipur, Israel debe “humillar su alma.” Se entiende basado en la palabra hebrea oni, que esto significa “ayunar”. En el contexto de Isaías 58:5, esta palabra se usa específicamente para el pasar sin alimento.

 

Una nota acerca del Ayunar

Aunque yo, personalmente creo que Yom Kipur es el único ayuno obligatorio en la Biblia, es bueno considerar otros días importantes que el judaísmo rabínico ha considerado como días de ayuno.

El ayuno de Tisha Bé-Av (el novena de Av, que normalmente cae en Agosto), en el día en el que los judíos religiosos para guardan luto por las numerosas tragedias que han sucedido en ese día. Entre la lista de tristes eventos conmemorados, se encuentran la destrucciones del primer Templo, en el año 586 a. de C.; y la del segundo Templo, en el año 70 d. de C. La expulsión de los judíos de España sucedió también en esta fecha, en 1492. Este es un día de ayuno total, como Yom Kipur, y en este día se lee el rollo de Lamentaciones para recordar la historia trágica.

El 10 de Tevet (que por lo general cae a principios de Diciembre), marca el inicio del sitio en contra de Jerusalén en el año 586 antes de Yeshúa; este es otro día de ayuno menor.

El ayuno de Ester (usualmente en Febrero o Marzo), recuerda los días de ayuno y de oración antes de la liberación recordada en Purim (ver Ester 9).

El 17 de Tammuz (en Julio), conmemora la caída de los muros de Jerusalén en el año 586 a. de C.

El ayuno de Guedalías (el 3 de Tishri, normalmente en Septiembre), apunta al asesinato de este último rey de la época del primer Templo.

Mientras que no hay un mandamiento directo que ordene guardar estos días de ayuno, sí se les menciona en las Escrituras. Para los creyentes mesiánicos en Yeshúa, tal vez el versículo más significativo de ello que se encuentra en Zacarías. Él predice un tiempo en el cual estos días de luto, serán todos olvidados en los días del Mesías. Como está escrito:

Así dice el Señor todo poderoso: “Para Judá, los ayunos de los meses cuarto, quinto, séptimo y décimo, serán motivo de gozo y de alegría, y de animadas festividades. Amén, pues, la verdad y la paz” (Zacarías 8:19).

¡Será ciertamente maravilloso el tiempo cuando todos estos días de luto finalmente sean transformados en gozo ante la presencia de Yeshúa Ha-Mashíaj!

De cualquier manera, Yom Kipur sigue siendo el único día de ayuno bíblico. Antes de la puesta del sol, cuando inicia el ayuno, se acostumbra tener una cena festiva. ¡Verdaderamente, es requerido tener esta cena, para apartar el día de ayuno! Al igual que las otras festividades, la mesa se adorna con las mejores galas. El blanco sigue siendo el color apropiado tanto para los manteles, como para la ropa. Simboliza la esperanza de los días de fiesta principales, la limpieza de nuestros pecados (ver Isaías 1:18). Se encienden las dos velas y se pronuncian las bendiciones sobre el vino y el pan de jalá.

Después de la cena, justo antes de que caiga la noche, inician juntos el ayuno, y el Yom Kipur. El ayuno corre desde el atardecer del noveno de Tishrei hasta el atardecer del décimo. Y les advierto, cuando los judíos ayunamos, ¡lo tomamos en serio nada de comida, ni siquiera agua! A los judíos se les exhorta abstenerse de cualquier lujo durante esas veinticuatro horas. Ni diversiones, ni baños de tina no necesarios, etc.

Los rabinos aclaran que el ayuno aplica solo a los adultos en buena salud, que ya han cumplido la edad de bar mitzvá (trece años). Cualquier persona con problemas de salud, así como las mujeres embarazadas o amamantando, quedan exentos del ayuno.

La noche anterior al día de fiesta, (víspera de Yom Kipur), tal vez sea la ocasión más santa del año espiritual. Multitudes de judíos asisten a las sinagogas locales para el servicio de Kol Nidre. Kol Nidre es una oración plegaría cantada donde se le pide a Dios la liberación de cualquier voto que se haya hecho de manera inapropiada. Este ruego tiene sus orígenes en la Edad Media, cuando muchos judíos fueron forzados a convertirse a la iglesia, pero perseveraban en mantener la conexión con su pueblo. El servicio continua con las oraciones tradicionales y los cantos del libro de oraciones judío, que llaman a Israel a recibir la redención divina.

El día de Yom Kipur toma el carácter de un shabat santísimo (Shabat Shabaton). Los adoradores judíos continúan el ayuno que inició la noche anterior y de la misma manera asisten a los servicios en la sinagoga todo el día. La liturgia, las oraciones y la música tradicionales, enfatizan el tema del día, que es la necesidad de expiación por los pecados. Los servicios duran la mayor parte del día, ya que se cree que el juicio vendrá al cerrar Yom Kipur. La ferviente petición que prevalece en las oraciones es que, como judíos, quedemos escritos en el Libro de la Vida un año más.

El día cierra con un servicio muy importante, llamado Neilá (el cierre de las puertas). Se hace sonar el último toque del shofar. Se piensa que el destino de cada individuo para el año venidero queda sellado en ese momento. Naturalmente, la esperanza está puesta en un año nuevo espiritual dulce, y lleno de bendiciones, cosa que se ilustra en la cena que se celebra para romper el ayuno, justo después de la puesta del sol. Lo primero que se hace es tomar el vino dulce, el cual es bendecido de la manera tradicional. En seguida se come la jalá dulce o pastel de miel como un recordatorio del dulce año nuevo que se espera tener. Para la mayoría de los judíos, esto no es mas que una esperanza optimista de que sus pecados han sido expiados. Los creyentes en Yeshúa pueden regocijarse en la seguridad de que el Mesías ciertamente ha pagado el precio que Dios había fijado.

 

Yom Kipur en el Nuevo Pacto

La fiesta de Yom Kipur, contiene importantes verdades para el creyente en Yeshúa. De hecho, si alguna fiesta bíblica merece un reconocimiento especial de parte de los creyentes, ¡Yom Kipur debería estar a la cabeza de la lista! No es de sorprenderse que haya un gran número de referencias a la importancia de este día en el Nuevo Testamento. En un pasaje muy conocido del libro de los Romanos, el Rabíno Saulo de Tarso explica el significado de nuestra redención en el contexto de Yom Kipur.

Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús (Yeshúa Ha-Mashíaj) efectuó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación (kappará) que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por algo los pecados; (sin castigo o remisión) pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo (Yeshúa Ha-Mashíaj) para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús (Yeshúa). (Romanos 3:23–26)

La palabra traducida como “kappará” (propiciación) es algo malentendía hoy en día, ya que no es de uso común. La palabra griega contiene la idea de apaciguar a un dios griego iracundo. Mientras que hay algo de relación, la palabra equivalente en hebreo es más clara. Kappará significa mucho más que apaciguar. También significa “redención, o perdón,” un término con el que cualquier judío del primer siglo se podía identificar. En la cruz, el Mesías Yeshúa, fue expuesto como nuestro kappará, nuestro sacrificio, ¡la realización de lo que significa Yom Kipur!

Ya que el mensaje de redención es el tema central del mensaje del Nuevo Pacto o Pacto Renovado (Nuevo Testamento), no nos debería sorprender encontrar en sus páginas otras referencias a Yom Kipur. Hacia el final del libro de los Hechos, el rabíno Saulo de Tarso se encuentra en la última fase de su famoso viaje a Roma para apelar a los cargos políticos que había en su contra. Al hablar de la tormenta peligrosa que se había desarrollado, el escritor hace una referencia que declara que había pasado ya Yom Kipur (Hechos 27:9). Esto corresponde a las condiciones inclementes del clima para navegar, ya que esto hubiera sucedido ya avanzado el otoño de aquel año.

En Lucas 4:16–22, Yeshúa es llamado a leer la Torá en su sinagoga local en Nazaret. Después de leer el poderoso mensaje de Isaías 61, pronunció otro mensaje, sencillo pero impactante. Proclamaba ser el Mesías, el ungido que liberaría a los cautivos.
Algunos de los rabinos clásicos han creído que este pasaje contenía las mismas palabras que el Mesías pronunciaría a Israel cuando viniera (Lexicon, Rabino David Kimchi, como se cita en “A Manual of Christian Evidences For Jewish People,” (Un manual de evidencias cristianas para judíos) Vol. 2 p.76). El hecho de que este pasaje hable del Mesías como el liberador del pueblo judío, llevó a otros rabinos a especular que el Mesías aparecería en un Yom Kipur muy especial en el Año del Jubileo (ver Levítico 25:10).

El Mundo durará no más de 85 Jubileos, y en el último Jubileo, el Mesías, Hijo de David, vendrá (Sanhedrin 97b).

Otro elemento interesante es que el pasaje de Isaías 61 ya no se lee en el ciclo anual tradicional de lecturas en la sinagoga. Sin embargo es conocido que el servicio del primer siglo se basaba en un ciclo de tres años que se expandía mucho más en las lecturas. Por lo tanto, Isaías 61 tendría que haber sido enlazado a una lectura muy próxima a Isaías 58. ¡Coincidentemente, Isaías 58 es la lectura que se usa hoy en día en las sinagogas para el servicio de Yom Kipur! Tal información ha llevado a algunos estudiosos a concluir no solo que Yeshúa estaba presentando un dramático mensaje acerca de su mesianidad, sino que este evento realmente se estaba llevando a cabo precisamente durante un servicio de Yom Kipur. (Edersheim menciona este punto de vista por Bengel en Life and Times of Jesus the Messiah (Vida y Tiempos de Jesús el Mesías), Libro III, pág. 452). Este verdaderamente hubiera sido un tiempo muy apropiado para que Yeshúa hablara públicamente las palabras que el mesías le hablaría a Israel!

 

El cumplimiento profético

Hemos visto ya como podemos tener un claro entendimiento del tema de Yom Kipur, tan solo a través de su nombre, el Día de la Redención. La redención, fue profetizada tipológicamente a través de los sacrificios y del servicio de esta fiesta. Yom Kipur, en el Nuevo Testamento, toma un significado especial cuando vemos a Yeshúa presentado como Mesías y pagando el precio por el pecado en la cruz. Aún así, al igual que los otros días de fiesta, Yom Kipur no se puede limitar únicamente a una lección histórica. Esta fiesta contiene grandes verdades proféticas para todos los creyentes en Yeshúa.

El profeta Zacarías habló de un día futuro de arrepentimiento, donde en los últimos días, Dios derramaría su espíritu y ellos pondrían sus ojos en el que traspasaron (Zacarías 12:10). Desde el punto de vista profético, esto encaja muy bien en la descripción de Rosh Ha-Shaná, que es un tiempo de arrepentimiento. Lo que sigue en el capítulo 13 es muy relevante. Zacarías dice:

En aquel día se abrirá una fuente para lavar del pecado y de la impureza a la casa real de David y a los habitantes de Jerusalén. (Zacarías 13:1)

Después de Rosh Ha-Shaná viene Yom Kipur. Después del arrepentimiento, viene la regeneración. Tal es la promesa para todo Israel, cuando experimentará sobrenaturalmente el cumplimiento de Yom Kipur y el regreso del Mesías Yeshúa. Esto corrobora la palabra dada al Rabino Saulo:

Hermanos, quiero que entiendan este misterio para que no se vuelvan presuntuosos. Parte de Israel se ha endurecido, y así permanecerá hasta que haya entrado la totalidad de los gentiles. De esta manera todo Israel será salvo, como está escrito: “El redentor vendrá de Sión y apartará de Jacob la impiedad. Y éste será mi pacto con ellos cuando perdone sus pecados.” (Romanos 11:25–27).

Este es el cumplimiento profético de Yom Kipur, la redención final, realizada y recibida por esa generación de judíos que estén en vida al tiempo de la segunda venida de Yeshúa. Para los creyentes en este Rey que viene pronto, la imagen de Yom Kipur, es algo muy especial. ¡Podemos regocijarnos en la propiciación que ya hemos recibido, mientras oramos que venga pronto a Israel la realización de su bendita esperanza!

 

Una guía práctica para los creyentes en Yeshúa

Para los creyentes en Yeshúa, tanto judíos como no judíos, el guardar la fiesta de Yom Kipur contiene un significado muy especial. El arrepentimiento iniciado en Rosh Ha-Shaná, llega a su culminación con la redención diez días despues. Al igual que con la comunidad judía tradicional, si meditamos en el significado de los días de fiesta principales, esos diez días (Yomim Nora’im), toman un carácter muy espiritual. Aunque no existen muchas costumbres que se relacionen directamente con estos diez días, el mensaje puede aplicarse a la meditación diaria de cada creyente durante este intermedio. Las lecturas tradicionales del libro de Jonás, Oseas 14 y otros pasajes apropiados, pueden ayudarnos a apreciar mejor el espíritu de la temporada.

Por la tarde del 9 de Tishrei, al acercarse la víspera de Yom Kipur, se deben hacer arreglos especiales para recibir el día más santo del año. Ya que Yom Kipur está designado como un shabat, se llevan a cabo las costumbres propias de un shabat. Para la mayoría de las personas, Yom Kipur es día de ayuno, así que la última comida de la tarde se vuelve más vital. La mesa se arregla con lujo de manteles y cubiertos. Durante todos los días de fiesta principales, el blanco tiene un significado muy especial, ya que representa nuestra esperanza por la pureza y el perdón. El vino se bendice con el kidush; la jalá, se bendice igualmente con el ha-motzi. Se sirve una cena suntuosa que puede incluir platillos dulces para representar la dulzura del nuevo año de perdón. A la puesta del sol, inicia el ayuno.

Algunos creyentes cuestionan el ayuno, considerando que ya han sido perdonados en el Mesías. Es verdad, los creyentes no tienen que ayunar para obtener perdón, sin embargo existen beneficios provenientes del ayuno.

Yeshúa mismo habló acerca de las bendiciones del ayuno. Aunque la cuestión de la salvación ya ha sido conciliada a través de la fe en Yeshúa, los creyentes tienen una necesidad constante de regresar a un caminar puro con el padre. Tenemos pecados que confesar y de los cuales arrepentirnos (1 Juan 1:7–9). El ayuno hace que seamos más sensibles al corazón de Dios.

Muchos judíos y gentiles mesiánicos ayunan en Yom Kipur por otra razón. Como es el día del año en el que las sinagogas se encuentran repletas de judíos orando, muchos creyentes encuentran en este día la ocasión ideal para orar por la salvación de Israel (Romanos 10:1).

La tarde de Yom Kipur es un tiempo maravilloso para un culto divino mesiánico. Para aquellos que viven cerca de una congregación judía mesiánica, el asistir a un servicio formal de Yom Kipur, se convierte en un énfasis espiritual. Tanto la música, como la liturgia y el mensaje, todo en conjunto celebra el verdadero mensaje del día: ¡La Redención en Yeshúa Ha-Mashíaj!

Si no le es posible celebrar con un grupo así, no es mala idea planear su propia servicio con amigos y familiares. Usted cuenta con el mejor libro de texto para planear tal celebración, su propia Biblia. Escoja algunas canciones y escrituras que acentúen el tema del perdón en Yeshúa. Todo eso, al combinarlo con el ayuno y la oración, da por resultado el potencial necesesario para un servicio de Yom Kipur con mucha inspiración.

Para el día siguiente, el estómago ya da un fuerte testimonio de que es hora de buscar a Dios en serio. Para aquellos que quieren la experiencia judía completa, pueden continuar con el ayuno, inclusive sin agua, hasta la puesta del sol. El día de Yom Kipur es otra ocasión ideal para asistir a un servicio de adoración con una comunidad de creyentes. El tema es el mismo: el arrepentimiento, y (para los creyentes), el regocijo en el plan de Dios para el perdón.

El resto de la tarde se puede pasar en casa descansando y meditando en la importancia del día. Nuestra congregación tiene la tradición de reunirse para la última hora con luz de día y hacer el servicio Neilá. Esto ha probado ser un tiempo sustancioso de oración, con las lecturas del sidur (libro de oración) mesiánico, de las Escrituras y con cantos de alabanza para nuestro redentor. La puesta del sol trae consigo el cierre de Yom Kipur, y es el tiempo de bendecir el vino y la jalá. De esta manera, las primeras cosas que probamos después del ayuno son dulces. Luego tenemos una cena para romper el ayuno, donde los miembros de la congregación cooperan trayendo diferentes platillos. Esto constituye una celebración muy adecuada para cerrar la fiesta.

¡Bendito es el Señor nuestro Dios, quien ha asegurado nuestra salvación en Yeshúa el Mesías! Para aquellos que invocan su nombre, esto es realmente de lo que se trata Yom Kipur.

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