51/52 – NITZAVIM / VAYELEJ

51/52 - NITZAVIM / VAYELEJ

Parashá:  Nitzavin  “estas de pie  /  Vayelej “El fue

Torá:   Dev 29:10-31:30

Haftará  Os., 14:2-10    Miqu  7:18-20; Joel 2:15-27

H.B.H.   Galt 3:28;  Col 3:11

 

INTRODUCCION

 

La lengua hebrea tiene diferentes palabras para ponerse de pie. El hebreo de Devairn 29:10 usa la palabra nitzavim (נצבים) cuando Moisés dice a los hijos de Israel: “vosotros todos estáis hoy en presencia de JHVH vuestro Di-s” Nitzavim implica estar de pie en la atención, más parecido a la promesa de lealtad que pararse de inmediato para celebrar algún festejo.

 En la sinagoga, hay ciertas partes del servicio donde todos están de pie. Cada vez que se abren las puertas del arca (el cofre que contiene el rollo de la Torá), toda la congregación se pone de pie para expresar su reverencia por la Palabra de Dios. Ciertas oraciones también requieren que la congregación esté de pie y tenga presente que están en la presencia de Dios. Cuando una congregación se alza ante Dios, es más que una habitación llena de individuos. Al unirse para reverenciar a Dios, la congregación se expresa como un solo cuerpo.

En Deuteronomio 29, Moisés sabía que estaba a punto de morir. Antes de dejar a los hijos de Israel, quiso verlos confiados al SEÑOR. Él pidió a los hijos de Israel que se mantuviesen atentos en reverencia ante Dios. Había llegado al final de su larga descripción del pacto, su historia, sus términos y obligaciones y sus consecuencias. Ahora era el momento de invitar a los hijos de Israel a afirmar su compromiso de vivir de acuerdo con todo lo que acababa de decir.

Exhortación a aceptar el pacto, 29:10–13. Los israelitas fueron convocados y estaban de pie en los campos de Moab para aceptar el Pacto con H`Shem que ya hacía 40 años atrás sus padres habían hecho cuando salieron de Egipto y entraron en el desierto, Ahora con la nueva generación debían aceptar este mismo pacto los que salían del desierto y entrarían a Canaán

(29:2, 10). “Todo Israel” todos estaban como un solo hombre delante de H`Shem”

“Vuestros jefes, vuestros jueces.” Esta traducción produce dos pares de líderes: jefes y jueces y ancianos y oficiales. Además de estos incluía a hombres, mujeres, niños, y aun los forasteros que vivían en la comunidad de Israel. Algunos que sacaban el agua, eran los siervos y los que hacían trabajo manual para los israelitas (Jos. 9:22–27).

 

Cuando estamos delante de Di-s como la gran asamblea de Su Hijo, Yeshua, “no hay distinción entre griego y judío, circuncidado e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo y libre, no hay varón ni mujer, porque todos somos uno en el Mesías Yeshúa, y el Mesías es todo, y en todos “(Gálatas 3:28, Colosenses 3:11). Como creyentes herederos y coherederos del gran pueblo de Israel, siempre debemos esforzarnos por recordar que las diferencias y distinciones de persona y de estación son irrelevantes para nuestra posición en el Mesías. No solo debemos ser conscientes que estamos delante de H`Shem sino que también estamos como un solo cuerpo.  Aunque el pacto fue hecho con todo el pueblo, cada persona tenía que aceptar voluntariamente las demandas del pacto. Esto incluía que H`Shem tomaba a esta nueva generación como su pueblo, asi como amo a sus padres Abraham, Ytjzak y Yaackov, ahora H`Shem desea ser el Di-s de sus descendientes.

v.14  El pacto no solo fue hecho con aquella generación presente sino también con las generaciones futuras que nacerían en Canaán, Israel estaba libre para aceptar o rechazar el pacto, pero una vez que fuera aceptado, las demandas tenían que ser obedecidas por todos los miembros de la comunidad. La persona que aceptaba las demandas también aceptaba las maldiciones.

 Las maldiciones del pacto se pronunciaban sobre la persona que violaba las demandas. De manera que cualquiera que violaba el pacto caía sobre el aquel juicio que el mismo hizo en los capítulos 27-28. Por esta razón, Moisés advierte al pueblo acerca de las consecuencias de la violación del pacto.

Empieza con una breve reseña histórica relatando la vida de Israel en Egipto, el éxodo y la vida de pueblo en el desierto. En su jornada hacia Canaán, Israel había encontrado muchas naciones que servían a dioses hechos de piedra y de madera, de plata y oro. Estos ídolos eran abominaciones a Jhvh (v. 17).

La palabra ídolo (heb. gillulim) en este pasaje tiene un sentido peyorativo. La palabra en heb. se deriva de una palabra que significa “estiércol”. Moisés advierte acerca de la persona, hombre o mujer, miembros de uno de las clanes o tribus de Israel, que se apartaba de Jhvh para servir a los dioses falsos de las otras naciones, es comparada con una raíz mala que produce hierba venenosa (v. 18). El ajenjo era considerado una hierba amarga y venenosa (Ose. 10:4; Amós 5:7; 6:12; Jer. 9:15; 23:15). El fruto de esta raíz mala es la persona que adoraba un ídolo.

 

v. 19 “se bendiga asi mismo. Y dice Tendré paz aunque ande en la terquedad de mi corazón”

 

Esta persona se considera intocable a las consecuencias de su idolatría, Esta persona, al oír las palabras de maldición que viene sobre el idólatra, sin ser conscientes del juicio divino, que incluía juicios sobre la Tierra.

Moisés declara que las futuras generaciones como otras naciones serian testigos de los juicios por causa de las violaciones al Pacto.LA tierra seria quemada y desbastadas como Sodoma y Gomorra, Adma o Zeboim, que fueron destruidas por fuego y azufre. 3Para que sepan de la ira de Di-s contra la idolatría. Gén. 10:19; 19:24–29; Ose. 11:8).

v. 24 Cuando la futura generaciónes preguntaran: ¿Por qué ha hecho así Jhvh a esta tierra? ¿Por qué razón se ha encendido este gran furor? (v. 24). La respuesta (v. 25) es simple: Porque habían abandonado el pacto que Jhvh había hecho con sus antepasados, con aquellos que habían sido redimidos de Egipto. Ellos abandonaron a Jhvh para adorar a otros dioses.

La idolatría era una violación del primero y segundo mandamientos, que establecía la relación básica entre Di-s y su pueblo. El furor de Jhvh vino contra la tierra y contra su pueblo. H`Shem desbasto la tierra y el exilio en tierras lejanas. Jhvh desarraigó a Israel de su tierra con furor, con ira y con gran indignación y los echó a otra tierra (v. 28). El pueblo de Israel fue llevado al exilio por Asiria en 722 a. de M. y por Babilonia en 587 a. de M.

29:29  “La cosas secretas pertenecen a JHVH, mas las reveladas..”

Hay aspectos de la vida que no entendemos. Hay misterios que están fuera del alcance humano intelectual. Hay preguntas que no son contestadas en esta vida. Podemos perder nuestro tiempo lamentando lo que no entendemos. Pero H`Shem se ha revelado lo esencial para que vivamos. A nosotros nos toca ser fieles a lo que sabemos y no paralizarnos en cuanto a lo que no sabemos.

I.    Di-s ha guardado ciertos secretos que pertenecen a él.

      Di-s es Di-s y el hombre es hombre. Di-s tiene el derecho de reservar para sí mismo ciertas cosas.

1.   Hay misterios que no son revelados. La ciencia ha descubierto muchas cosas de la naturaleza. A este hecho el texto no se refiere. La ciencia ha progresado en cuanto a la conquista del cáncer. Sin embargo, no nos ha dado ninguna respuesta sobre las personas rectas que mueren con cáncer y los malos que viven.

2.   No sabemos el futuro. No se puede decir lo que pasará en el transcurso de un día. Todo lo que se deduce son supuestas conclusiones y avezadas predicciones mas no la seguridad de los eventos que profetizan.

II.  Di-s se ha revelado a nosotros lo esencial para nuestras vidas.

1.   Di-s se ha revelado por la naturaleza (Sal. 19:1–6 Rom. 1:19, 20).

2.   Di-s se ha revelado por la ley (Sal. 19:11–13).

3.   Di-s se ha revelado perfectamente en Jesucristo (Juan 1:18 Heb. 1:1–3).

III. Di-s al revelarse requiere obediencia.

      “A fin de que cumplamos todas las palabras de esta ley.”

Di-s se ha revelado a nosotros más allá de nuestro entendimiento. El quiere que vivamos según sus planes. Debemos seguir lo que sabemos ya de Di-s en vez de preocuparnos en lo que no sabemos. El conocimiento más especial viene por medio del Mesías quien es el cumplimiento de la ley. Sabemos sin duda que Di-s quiere que creamos y recibamos a su Hijo, para poder vivir una vida fructífera y feliz conforme a la voluntad de Di-s.

 

Arrepentimiento y perdón, 30:1–10

  1. La restauración de Israel. 30:1–5. Esta sección enseña la consecuencia de la desobediencia: la dispersión de Israel entre las naciones. La palabra dispersado (v. 1) solamente aparece aquí en Devarin, pero la misma palabra aparece en Jer. 8:3; 16:15; 24:9 para describir el exilio de Judá.Pero más allá de la maldición del exilio está la promesa divina de restauración. En su exilio Israel tendría la oportunidad de reflexionar sobre la promesa de bendición y la consecuencia de la maldición del pacto (v. 1).

El exilio y la deportación no era el capítulo final en la historia del pueblo de Di-s. El exilio enseña el fracaso del Israel histórico. La restauración de Israel demuestra la fidelidad de Di-s en cumplir sus promesas. Cuenta un midrash que cuando un anciano vio como destruían Jerusalén, este al final saltaba de alegría glorificando a H`Shem, y otros pensando que era un loco le preguntaban porque se alegraba, y esl anciano respondió, que asi como H`Shem los restauro de babilonia y cumplió sus promesa de volverlo a su tierra, así hará también con esta nueva generación.

 

Desde su exilio, Israel tenía que considerar la gracia y la fidelidad de su Di-s. Después de considerar lo que Jhvh había hecho en su pasado, Israel iba a reconocer la necesidad de arrepentirse y regresar a Jhvh (v. 2). La palabra vuelves (heb. shub 7725) significa “volver”, “regresar”,   p 527  “arrepentir”. Esta palabra constituye un elemento de suprema importancia en el vocabulario del pacto. La palabra aparece seis veces en los primeros diez versículos del cap. 30. En el contexto de este pasaje la palabra significa el regreso de Israel hacia Jhvh (arrepentimiento), y el regreso de Jhvh hacia Israel (restauración).

Para ser restaurado de su exilio, Israel tenía que tomar dos decisiones. Tenía que “volver” a Jhvh, o sea, la nación tenía que reconocer sus pecados y la violación de las demandas del pacto y regresar hacia Jehovah en arrepentimiento. Además, tenía que obedecer la voz de Jhvh con todo su corazón y con toda su alma (v. 2).

Movido por el arrepentimiento de Israel, Jehovah iba a “regresar” a su pueblo. La restauración de Israel es una revocación del castigo divino. Por causa de su gran compasión hacia su pueblo, Jehovah iba a restaurar a Israel de las naciones donde había sido dispersado y los haría regresar a la tierra que habían recibido como su herencia eterna. La expresión el extremo de los cielos (v. 4) significa una tierra lejana (Isa. 13:5). La restauración de Israel significaba que la nación iba a tomar posesión de la tierra prometida así como había sido poseída por los israelitas que habían salido de Egipto. El profeta Isaías presenta la restauración del exiliado Israel y su regreso a la tierra de Canaán como un segundo éxodo.


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