YOM HA-TERUÁ & ROSH HASHANÁ

Fiesta del Toque de las Trompetas & El Año Nuevo


Antecedentes históricos

El SEÑOR le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: “El primer día del mes séptimo será para ustedes un día de reposo, una conmemoración con toques de trompeta, una fiesta solemne en honor al SEÑOR. Ese día no harán ningún trabajo, sino que presentarán al SEÑOR ofrendas por fuego.” (Levítico 23:23–25).

Uno de los datos más fascinantes acerca de Rosh Ja-Shanah, es que se le considera la celebración de “Año Nuevo.” La verdad es que se celebra cuando se aproxima el séptimo mes del calendario. ¿Acaso alguien cometió un estrepitoso error en sus cálculos?

Veamos, el año bíblico inicia en la primavera con el mes de Nisan (Exodo 12:2). Esto tiene cierta lógica. Es el principio de la temporada de la cosecha nueva.

Sin embargo, los rabinos le han dado un significado tan especial a este Shabat, que eventualmente lo llegaron a considerar como el Año Nuevo “espiritual,” (ya que es el primer día de los días de fiesta de la temporada de Otoño). De ahí también que se deriva un cambio de nombre. Bíblicamente se le conocía como Yom Teruaj (la fiesta del sonido, o de las trompetas), este primer día de Tishri vino a ser mejor conocido como “Rosh Ja-Shanah,” la Cabeza del Año.

Sumarizándolo en una sola frase, el propósito de este día es el de regresar en unidad a la fe. Puesto que los festivales de Otoño son un llamado a volver a tener una fe pura en Dios. De tal manera que Rosh Ja-Shanah ha venido a representar el día del arrepentimiento. Este es el día cuando el pueblo de Israel hace un inventario de su condición espiritual y realiza los cambios necesarios para asegurarse que el año nuevo que inicia será agradable a Dios.

Es tan importante este día de Rosh Ja-Shanah, que de hecho, todo el mes hebreo que le precede, el mes de Elul viene a tomar un significado propio. Los rabinos enfatizaban que el período de cuarenta días que abarca desde Elul hasta en décimo día de Tishri (Yom Kipur), debería ser un tiempo de preparación spiritual. Esto se basaba en la creencia de que había sido precisamente en el primero de Elul, cuando Moisés habia ascendido al Monte Sinaí para recibir el segundo juego de Tablas de la Ley y que descendió en Yom Kipur (Pirke DeRabbi Eliezer 46)

 

Celebración Judía Tradicional

En las sinagogas, todos los días se toca el shofar, o cuerno de carnero, para alertar a los fieles que el tiempo del arrepentimiento ya se acerca. Muchos varones ortodoxos llevan a cabo una inmersión especial en agua (en Hebreo, tevilah mikveh) para simbolizar la limpieza de sus caminos).

Ya que el tema de Rosh Ja-Shanah es el arrepentimiento, el carácter de la celebración viene a ser un tanto sombrío, pero siempre con un tinte de esperanza debido al perdón de Dios. En el hogar judío tradicional, la noche inicia con la cena festiva que incluye muchos de los platillos tradicionales. Enseguida se acostumbra asistir al servicio vespertino de la sinagoga. Gran parte del día siguiente, se dedica también a la adoración.

La liturgia, la música y las oraciones enfatizan el recurrente tema del arrepentimiento, el volverse a Dios. Ya que este día es un shabat, la mayoría de los judíos toman el día de descanso sin ir a trabajar o a la escuela, para poder guardar el día de la manera correcta.

Los grupos tradicionales, pasan la tarde de Rosh Ja-Shanah cerca de una masa de agua (oceano, lago o arroyo), observando el servicio antiguo, Tashlij. La palabra proviene de Miqueas 7:19 donde el profeta promete: “…arroja al fondo del mar todos nuestros pecados.” Para ilustrar esta hermosa verdad, la gente arroja migajas de pan o piedrecillas en el agua y se regocijan en la promesa del perdón de Dios.

Con estos temas en mente, la comunidad judía acostumbra enviar tarjetas de felicitación a sus amigos y familiares con deseos de bendiciones para el Año Nuevo.

La costumbre más notoria es el shofar, la trompeta que se menciona en el texto bíblico. El shofar se toca en la sinagoga con cuatro notas diferentes: tekia (ráfaga), shevarim (notas quebradas), teruaj (alarma) y tekia gedolaj (la gran ráfaga). Estas notas contienen lecciones espirituales. Los rabinos observaron que el shofar se usaba en el mundo antiguo para saludar a un rey. Entonces, de igual manera, en Rosh Ja-Shanah, se dice que todo Israel viene a aparecer delante del Rey de Reyes esperando el juicio personal. El shofar también se sonaba a menudo en la Biblia, para reunir a las tropas que se debían preparar para la batalla (ver Josué 6). En este caso, el shofar es nuestra “alarma de despertador;” una alarma que nos llama venir al tiempo que se nos ha asignado.

 

El cumplimiento profético

Al igual que todos los otros días santos en la Biblia, existe un significado no solo profético, sino histórico en Rosh Ja-Shanah. Muchos rabinos clásicos han visto que existe una conexión entre Rosh Ja-Shanah, como el día de volver a reunirse, y el Mesías, quien vendría a ser el agente de esta reunión. Por ejemplo, en una obra del siglo ocho después de Yeshúa, encontramos el siguiente comentario:

Meshiaj ben David (hijo de David), Elías y Zerubabel, la paz sea con él, ascenderá al Monte de los Olivos. Y Meshiaj le ordenará a Elías que toque el shofar. La luz de los seis días de la creación regresará y será vista, la luz de la luna será como la luz del sol y Dios enviará sanidad completa a todos los enfermos de Israel. La segunda ráfaga que Elías tocará, hará que se levanten los muertos. Ellos se levantarán del polvo y cada hombre reconocerá a su compañero, así como esposo a esposa, padre e hijo, hermano y hermana. Todos vendrán al Mesías desde los cuatro confines de la tierra, del este y del oeste, del norte y del sur. Los hijos de Israel volarán en las alas de águilas y vendrán a Meshiaj… (Ma’ase Daniel como se cita en Patai, p. 143).

Mientras que el énfasis histórico de este día de fiesta es el arrepentimiento, el tema profético mira hacia el día futuro cuando la reunión espiritual plena ocurra bajo el Mesías.

Todos los detalles de Rosh Ja-Shanah se vuelven más interesantes al considerar el Nuevo Testamento y la vida de Yeshúa. El gran peso de evidencia bíblica me ha llevado a estar de acuerdo con aquellos que dicen que el nacimiento del Mesías sucedió al final del otoño, y no en invierno (ver el capítulo acerca de “Sukot”). Si esto es correcto, podemos tener un cálculo aproximado del tiempo cuando Yeshúa inició su ministerio público. Tal y como Lucas lo menciona en su evangelio (Lucas 3:23), “Yeshúa tenía como treinta años” colocando así el tiempo de su bautismo y su primera predicación en el otoño de ese año.

Considere usted el tema paralelo de Rosh Ja-Shanah. No sería nada extraño que Yeshúa hubiera venido a tener una inmersión/mikveh especial en el otoño de ese año (Mateo 3:13–17). ¿Existe acaso una relación entre esto y el período de 40 días donde lo prueba el adversario (Mateo 4:1–11)? Y ¿cuál era el mensaje que Yeshúa comienza a proclamar inmediatamente después de esos cuarenta días? “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.”

No podía haber sido mejor para que el Mesías iniciara su ministerio terrenal, sino precisamente, el tiempo de la celebración del año nuevo espiritual. La evidencia histórica parece indicar que el mes de Elul sirvió como la hora perfecta de preparación para el mensaje espiritual más grande que hubiera venido a Israel: ¡Volveos a Dios, el Mesías ha llegado!

Existe una rica verdad profética asociada con la Fiesta de las Trompetas. Mientras que por una parte se caracteriza por ser un tiempo de reunión introspectiva y de preparación espiritual; también alude a un cumplimiento profético a futuro de otro Rosh Ja-Shanah. Donde se hace referencia a la reunión futura de creyentes en el Mesías, comunmente conocida como “el rapto.” El Rabino Saúl, (el apostol Pablo), nos revela la interestante conexion que existe con esta fiesta.

El SEÑOR mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo (Meshíaj) resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el SEÑOR en el aire. Y así estaremos con el SEÑOR para siempre. Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras. (1 Tesalonicenses 4:16–18).

Esta celebración es la imagen perfecta de la reunión de los creyentes. En el futuro, todos los verdaderos creyentes en Yeshúa, serán reunidos para encontrarse con Él en las nubes. Los muertos en el Mesías se levantarán primero, y les seguirán inmediatamente aquellos creyentes que esten vivos en ese tiempo. No es de sorprenderse que la señal para la reunión sea el sonido del shofar. A decir verdad, en ese pasaje se refiere precisamente a una nota en particular que se toca en Rosh Ja-Shanah. La palabra que normalmente se traduce como “grito” en el versículo 16, viene del Hebreo, teruaj, que se traduce mejor en este contexto como el toque de alarma del shofar. También encontramos en otras partes del Nuevo Testamento referencias similares acerca del shofar que se toca como señal del rapto (ver 1 Corintios 15:50–58 y Apocalipsis 4:1).

Otro cumplimiento profético muy importante de Rosh Ja-Shanah, es la reunión del remanente de creyentes judíos en la segunda venida del Mesías. Tiempo atrás en el siglo séptimo, antes de Yeshúa, el profeta Isaías escribió:

“En aquel día el SEÑOR trillará desde las corrientes del Eufrates hasta el torrente de Egipto, y ustedes, israelitas, serán recogidos uno por uno. En aquel día sonará una gran trompeta. Los que fueron llevados a Asiria y los que fueron desterrados a Egipto vendrán y adorarán al SEÑOR sobre el monte santo en Jerusalén.” (Isaías 27:12–13)

Aquí vemos claramente, como este pasaje se refiere a una reunión del remanente de creyentes en los días postreros, ya que todavía estamos esperando que su shofar le de cumplimiento. De la misma manera, el Mesías Yeshúa, cuando se le preguntó acerca del futuro de Israel, lo confirmó como una promesa para los últimos días como lo vemos en su propia ensenanza:

“Y al sonido de la gran trompeta (shofar) mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.” (Mateo 24:31)

Los creyentes en Yeshua Ja-Mashíaj deberían de tener una profunda apreciación de Rosh Ja-Shanah, cuya celebración encierra tanta riqueza. Ha servido históricamente como un tiempo de arrepentimiento y de preparación espiritual, temas de los cuales tenemos mucho que aprender. Proféticamente, se nos recuerda la promesa de Dios de volver a reunir y restaurar a su pueblo escogido, el Israel de los días postreros. El sonido del shofar, también es un recordatorio de la bendita esperanza que posee cada creyente mesíanico: Podemos entrar en el perdón del Mesías, a cualquier hora (Tito 2:13). Pongamos atención hermanos al sonido del shofar, y a todo lo que Rosh Ja-Shanah tiene que enseñarnos.

 

Una guía práctica para los creyentes en Yeshúa

Hay un sinfín de maneras de guardar la fiesta de Rosh Ja-Shanah. En las sinagogas, la preparación inicia en el mes hebreo que le precede, Elul, sonando el shofar en Shabat. Se ofrecen oraciones especiales para el arrepentimiento llamadas selikjot. Para los judíos mesiánicos, tanto como para los gentiles, es un tiempo de guardar la fiesta en el mismo espíritu de arrepentimiento. Tal vez alguien desee comprar un shofar y tocarlo cada mañana durante el mes que le precede a Rosh Ja-Shanah. Esto podría usarse para alimentar el verdadero espiritu de esta fiesta, enfocándonos en el arrepentimiento y en un caminar puro con Dios.
Una celebración vespertina especial se puede organisado al llegar el primer dia de Tishri. Al igual que la mayoría de los dias de fiesta judíos, gran parte de los preparativos para la celebración giran alrededor de una comida especial. La mesa se adorna con la mejor vajilla, los mejores manteles y dos candeleros con velas. El color blanco es el que se acostumbra usar en este día, basado en la promesa de que Dios hará cambiar nuestros pecados de rojo escarlata a blanco como la nieve (Isaias 1:18). Esta costumbre puede incluir el mantel, pero a menudo también se aplica a la vestimenta personal. Para los creyentes, es una hermosa manifestación de la limpieza que recibimos en Yeshúa. Es tradicional encender las velas especiales para la fiesta con la bendición apropiada que es ligeramente diferente de la bendición estándar del Shabat.

Barukj atah Adonai, Elojenu melekj ja-olam
asher kidshanu be-mitzvotav,
ve-tzi-vanu le-jadlik ner shel yom tov.

Bendito eres tú, Oh SEÑOR nuestro Dios, Rey del universo,
que nos has santificado con tus mandamientos
y nos has mandado encender las luces del día de fiesta.

Después de las velas, se bendice el dulce vino y la jálah especial que en este día es redonda y con pasas. Ambos nos recuerdan el importante tema de Rosh Ja-Shanah, que es el que experimentemos un dulce y completo Año Nuevo bajo la bendición de Dios.

Los platillos que se sirven en la cena también manifiestan lo mismo. Puede que se sirvan los tzimmes tradicionales, (zanahorias con miel) asi como pastel de miel, de postre. Una de las costumbres más gráficas, es mojar rebanadas de manzana en miel para probar la increible dulzura que viene de nuestro padre celestial. Debe de tomarse en cuenta que el saludo tradicional de esta temporada es le-shana tova u-metukaj (que tengas un buen y dulce Año Nuevo). Como plato principal se acostumbra servir pavo o brisket. Un platillo con mucho significado es un pescado que se sirve con todo y cabeza. Esto ilustra la promesa de Dios, de que habrá un tiempo cuando Israel no será más cola, sino cabeza (Deuteronomio 28:13).

Después de la cena, la celebración es un tiempo de adoración y meditación. Normalmente esto se lleva a cabo en el servicio de la sinagoga. Es necesario comprar los boletos con anticipación, ya que los judíos no acostumbran recoger la ofrenda durante los servicios. Tanto cuotas de membresia como boletos individuales para los días de fiesta principales se cobran.

Los creyentes en Yeshúa pueden asistir a un servicio de Rosh Ja-Shanah en la congregación mesiánica de su localidad. Ahí pueden celebrar las variadas costumbres de esta festividad entre sus hermanos creyentes. ¡Es un gran gozo escuchar el sonido del shofar, experimentar las oraciones corporativas y adorar con música dentro de la plenitud del Mesías! Si no hay un grupo o congregación mesiánica cerca de donde vive, tal vez pueda llevar a cabo el servicio en casa, que puede incluir muchos de los mismos elementos que hemos mencionado para dirigir la atención a este día tan especial.

Como se trata de un shabat, el día siguiente puede apartarse tomándose el día de descanso en el trabajo y/o escuela. Normalmente hay un servicio especial en la mañana de Rosh Ja-Shanah para continuar adorando al Rey con la comunidad de creyentes. Después del servicio matutino, temprano por la tarde, se acostumbra hacer la ceremonia llamada Tashlikj. Este es un servicio con mucho significado para los creyentes. Se arrojan al mar las migajas de pan, (que representan los pecados), se toca el shofar y se elevan cantos de alabanza para celebrar la verdad contenida en Miqueas 7:19!

Ya que nuestro grupo en San Diego, California goza de clima cálido, hemos podido incluir también un servicio de inmersión. Al final se disfruta de día de campo y convivencia. Ya sea que se celebre en casa o en las instalaciones de su congregación, Rosh Ja-Shanah puede ser un tiempo maravilloso de avivamiento espiritual, preparándonos para volver a reunirnos con el Rey de Reyes, ¡Yeshúa!

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