48. SHOFTIM – JUECES

48. SHOFTIM - JUECES

Parashá:     Shoftin  “Jueces”

Torá:            Devarin 16:1821:9

Haftará:     Is 51:12-53:12

Los Escritos Mesiánicos:

Mat 1:1-18;   He 1:1-3,  Apc 19-21

 

INTRODUCCIÓN

En la parashá pasada vimos brevemente las bendiciones que vendrían por amar al Señor y guardar sus mandamientos, y lo concerniente a nuestra gratitud a través de las ofrendas.  Esta Parashá Shoftim/Jueces entra abruptamente después de señalar al pueblo líneas de ofrendas de obediencia para bendición del pueblo, y adoración permanente que los hijos de Israel cada año debían hacer para Di-s, Dev 16:16-18. Para entender bien esto veamos algo

Acerca de las Fiestas solemnes.

Las fiestas solemnes de Israel fueron importantes para la vida colectiva del pueblo y para el crecimiento de cada israelita. Hoy día celebran aniversarios, campamentos para distintas edades, y convenciones. ¿Qué podemos aprender de la vida de Israel en cuanto a estas ocasiones?

  1. El enfoque de las concentraciones debe ser la alabanza a Di-s. A veces pensamos engrandes asambleas como una oportunidad para dar a conocer los talentos de los creyentes. Debemos usar los dones. Sin embargo, el propósito es la gloria de Dios.
  2. Es importante cómo recordamos nuestra historia. Se puede hacer hincapié en lasfechas de la historia. Se puede analizar la historia biblica humanamente sin tomar en cuenta el elemento divino. Hay la parálisis de análisis. La historia divina es la historia de la grandeza de Di-s y su salvación del hombre.
  3. El elemento moral es importante. Los profetas del siglo VIII a. de J.C. denunciaronlas fiestas religiosas porque había falta de justicia y misericordia en la vida diaria. (Isa. 1:10–20; Amós 5:21–24 y Miq. 6:6–8). El Señor no quiere nuestras celebraciones como un substituto por la obediencia diaria, sino como expresión de nuestra entrega completa al Señor.

    La Parashat Shoftim/Jueces nos da un anticipo del orden en la vida de los israelitas que a pesar de las claras bendiciones que H`Shem ha hecho en medio de ellos, Mas adelante mostraran sus vidas una naturaleza de conflictos y rebeliones entre ellos.  Por eso manda poner Jueces y oficiales en cada ciudad cuando estén en la tierra prometida.

    Resulta también una forma paralela la manera en que en el Brith HaDasha Shaliaj Shaul nos muestra en sus epístolas esta forma de ser del creyente, después de habernos mostrado de donde H`Shem nos ha sacado y justificado, llevado a ser salvos y bendecidos y vivir una vida en el Espíritu en los capituls 4, 5, 6, 8, nos lleva a servirle con todo nuestro corazón en los capítulos 10, 11, 12 También nos exhorta a vivir una vida de obediencia a las leyes civiles y sujetarnos a las autoridades que Di-s ha puesto.

    UNA PARASHÁ MESIANICA Y PROFÉTICA

    Es también muy emocionante notar que en medio de esta aparente reglas civiles H`shem nos da las perspectivas proféticas en cuanto a los tres oficios que el Mesías que había de reunir: Rey, Profeta y Sacerdote  ( com. He 1:1-3).

     

    v. 16:18–18:22.  Obligaciones de los oficiales,

    Israel el pueblo escogido para que pueda vivir una vida justa y equitativa, con su prójimo, en la tierra prometida donde H`Shem los había de introducir, recibe diversas leyes que describen las obligaciones de los oficiales de Israel:

    los jueces (16:18–20), la corte (17:8–13), el rey (17:14–20), los sacerdotes (18:1–8) y los profetas (18:9–22).

    Incluso en esta sección están dos leyes que están relacionadas con el trabajo de los jueces:

    a.    Devarin 16:21–17:1 trata de leyes relacionadas con prácticas idolátricas

    b.    Devarin 17:2–7 trata de personas que violan el pacto.

    El proceso   relacionar la ley judicial con las leyes religiosas es muy importante. En Israel había una relación muy íntima entre el proceso judicial y las leyes regulando el culto, por esto las leyes religiosas y las leyes civiles son prácticamente idénticas.

    1. Los jueces, 16:18–20. Durante los primeros años del período de la peregrinación de Israel en el desierto, en los años inmediatos al éxodo, Moisés actuó como el juez supremo de Israel. Finalmente, cuando se tornó imposible para él juzgar todos los casos del pueblo, Moisés aceptó el consejo de su suegro Jetro e instituyó el oficio de juez en Israel (Exo. 18:13–27; Deut. 1:9–18). El libro de Devarin demanda que cada ciudad en Israel tenga jueces (Shofter) y magistrados/ Oficiales (Soter) (v. 18).

    Esta ley demandaba dos personas en cada ciudad encargadas de la administración de justicia.

    El “juez” (heb. shophet) era la persona encargada del sistema de leyes, y la persona encargada de aplicar las leyes cuando sucedía una violación de las normas que regulaban la vida de la comunidad. También tenía la autoridad para vindicar y liberar a la persona falsamente acusada de una violación de la ley.

    Los magistrados (heb. soter) Lit.significa “uno que escribe” servían como ayudantes de los jueces. No solo era un escribano, era un asistente de los jueces, uno que probablemente ejecutaba las decisiones de la corte o probablemente un jefe de policía. Aun cuando los ancianos tenían una parte en la administración de justicia en Israel en el contexto local (Deut. 19:12; 21:2–9), estos jueces y magistrados eran jueces profesionales, nombrados por el rey, personas que servían en un contexto legal más amplio. Es probable que los ancianos ejercían autoridad judicial sobre la familia o clan y los jueces sobre la comunidad en general.

V.18 Juzgar con justo juicio. La responsabilidad de estos jueces y magistrados era juzgar al pueblo con justo juicio.

Cuando el rey Josafat nombró a los levitas como jueces les dijo:

Mirad lo que hacéis, porque no juzgáis en lugar del hombre, sino en lugar de Jhvh. quien estará con vosotros en materia de juicio. Ahora pues, que el temor de Jhvh esté en vosotros. Actuad cuidadosamente, porque con Jhvh nuestro Di-s no hay maldad, ni distinción de personas, ni aceptación de soborno” (2 Crón. 19:6, 7).

Según la ley, cada israelita tenía derecho delante de Dios y en la sociedad. La violación del derecho humano era una ofensa contra Jhvh. Por lo tanto, la responsabilidad de cada juez era corregir la violación de la ley y aplicar el juicio que era correcto. El juez tenía que aplicar el castigo propio para la persona culpada y vindicar a la persona inocente.

 

El juez en Israel tenía tres obligaciones morales.

Primera, no podía torcer el derecho (v. 19). Esta ley exhortaba al juez a aplicar un sentido de equidad en su tratamiento con cada israelita (vea 24:17). Esta obligación está basada en la ordenanza de Exodo 23:2, 3: No debían seguir a la mayoría, para pervertir la causa. Tampoco harás favoritismo al pobre en su pleito. Los mismos principios de bondad y honestidad que Di-s demandaba de cada israelita (Exo. 23:1–9) se aplican especialmente a los jueces de Israel.

Segunda, no podía hacer distinción de personas al declarar su decisión (v. 19). Esta misma exhortación aparece en Deut. 1:17. Esta expresión en heb. significa hacer distinción entre una persona rica o pobre, entre una persona humilde y una persona distinguida en la sociedad.

Tercera, el juez no podía aceptar soborno. Ningún juez podía recibir soborno, porque el soborno pervierte la administración de justicia y “ciega a los que ven con claridad y pervierte las palabras del justo” (Exo. 23:8). Los profetas de Israel condenaron el soborno recibido por los jueces  (Isa. 1:23; 5:23; Eze. 22:12). La denuncia frecuente de los profetas contra el soborno indica que el abuso en la administración de la justicia en Israel era un problema muy serio.

Los jueces debían considerar a cada ciudadano israelita como igual delante de la ley, porque cada persona es responsable a Jhvh, sin distinción de clase o posición económica. El juez que pervertía el derecho de la persona pobre estaba bajo la maldición de Di-s (Deut. 27:19).

               Joya bíblica

No sacrificarás para Jhvh tu Di-s un toro o un cordero en el cual haya defecto o alguna cosa mala, porque es abominación a Jhvh tu Di-s (17:1).

La expresión la justicia, solo la justicia son dos palabras en heb. que aparecen juntas para indicar un énfasis muy especial. Este énfasis, que sólo debe hacerse justicia en el tribunal de Israel, está relacionado con el v. 18, donde los jueces deben juzgar al pueblo con justo juicio. El libro de Deuteronomio declara que Jehovah es un Dios justo y recto. Todos sus caminos son justos y no hay iniquidad en él (Deut. 32:4). Por esta razón Jehovah demandaba justicia de su pueblo. La manera de recibir la bendición de Dios en la tierra que él había dado a Israel era por medio de la obediencia a sus leyes. La vida y prosperidad de Israel dependían de la imparcialidad de los jueces y su adherencia a la ley de Jehovah. La rectitud del pueblo de Dios se manifestaba en la aplicación de las justas leyes de Jehovah a la vida judicial, económica, política y religiosa del pueblo.

 

b. Exhortación contra prácticas idolátricas, 16:21–17:1. La exhortación contra las practicas idolátricas aparece en el contexto de las obligaciones de los jueces y magistrados (16:18–20). Ellos eran las personas responsables por la administración de la justicia en Israel y decidían los casos relacionados con la idolatría. Por cuanto la vida social del pueblo de Israel estaba relacionada con la integridad religiosa del pueblo del pacto, era menester para los jueces mantener la religión de Jhvh pura, sin la contaminación de elementos asociados con el culto cananeo. Esta legislación deuteronómica es excepcional. La exhortación contra las prácticas idolátricas ya había sido presentada al pueblo en 7:5, 25 y 12:3, pero aquí el legislador pone a los jueces como las personas responsables de legislar no solamente en casos morales y sociales, sino que también en casos relacionados con el sincretismo religioso y en casos de idolatría.

La exhortación contra las prácticas idolátricas incluye tres leyes específicas que sancionan y confirman las demandas del pacto establecido por Di-s con Israel en el monte Sinaí.

 La primera ley prohíbe plantar un árbol para Asera junto al altar de Jhvh (16:21). Anteriormente Moisés había ordenado la destrucción de los árboles para Asera que los cananeos usaban en sus santuarios. Ahora se prohíbe plantar un árbol para Asera junto al altar que estaba en el templo dedicado a la adoración de Jhvh. Asera era la diosa de la fertilidad adorada por los cananeos. La imagen de la diosa se hacía del tronco de un árbol que en el culto de los cananeos era conocido como el “árbol de la vida”.

Por eso los rabinos nunca ponen flores en el Altar y menos en el Arca de la Torah.

 La segunda ley prohíbe erigir piedras rituales en el santuario de Jhvh. Las piedras rituales eran estelas usadas en el culto de Baal y servían como símbolo del dios cananeo. Solo se podía usar piedras chicas o Ttierra.

 La tercera ley prohíbe la presentación de sacrificios imperfectos en honor a Jhvh. Aun cuando la ley en este contexto no menciona los defectos de los animales, otros pasajes en el Tanak clasifican cuáles animales no eran aceptables. En 15:21 se menciona que Jhvh no aceptaba un animal cojo o ciego. Malaquías 1:8 declara que Jhvh no aceptaba animales cojos, ciegos o enfermos. En Levítico 22:22–24 se menciona que Jhvh no aceptaba animales ciegos, con piernas quebradas, mutilados, con úlceras o castrados. El sacrificio de animales con defectos era una afrenta y profanaba el honor del Di-s de Israel.

c. El procedimiento judicial, 17:2–7.

Después que Israel entró en Canaán, el pueblo se inclinó a la idolatría y de apostasía la idolatría era una amenaza para la religión israelita. Cuando Israel empezó a gozar de prosperidad económica, el pueblo ignoró la prohibición de adorar imágenes y estableció templos dedicados a los dioses de la fertilidad para asegurar abundante cosecha.

La ley incluía como una de las responsabilidades de los jueces la obligación de asegurar que una persona acusada de adorar a otro dios fuera juzgada por un adecuado proceso judicial. El proceso para juzgarlo lo vemos en el capitulo 13.  En este caso es de alguien que ha violado el pacto y abandonado a JHVH por otros dioses.

Para determinar que una persona ha cometido idolatría debía averiguar y cerciorarse bien y con dos o tres testigos. La adoracion al Sol, la luna o las estrellas fue condenado por Di-s, aunque las naciones paganas lo hacían, pero a Israel no se le permitía semejante práctica.

En los capítulos 21 al 23 del Segundo libro de Reyes nos narra la grande apostasía de Juda el reino del Sur entregado a la idolatría, en tiempo de Manases rey de Juda, se postro ante todo el ejercito de los cielos y le rindió culto” (2Re. 21:3)

Israel estaba repleta de idolatría. Los profetas proclamaron el juicio venidero, y el castigo que Jhvh traería sobre Israel vendría en forma de guerra, sequía, hambre y exilio en tierras lejanas.

Los demás juicios que eran mas complicados por causa de dudas o de rebeliones se hacían en la corte suprema, y el veredicto final de la corte debía ser aceptada porque era hecha delante de H`Shem.

 

PONER REY EN ISRAEL

17:14 “Cuando entres en la tierra que HaShem tu Dios te da, y la poseas y habites en ella, y digas: “Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que me rodean”” (LBLA revisada)

 

La Torá prevé que el pueblo iba a pedir un rey. La iniciativa de tener un rey no vino de HaShem. Esta palabra se cumplió en 1 Samuel 8:5, donde dice que el pueblo pidió un rey. El propósito con esta petición no fue para cumplir la Torá, sino ser semejantes a todos los demás pueblos en la tierra. Esto fue lo que al Eterno se manifestara como triste. HaShem también había dicho a Avraham en Génesis 17:6 que: “reyes saldrán de ti”, lo cual constituye también una base para que hubiera reyes en Israel.

 

17:15 “ciertamente pondrás sobre ti al rey que HaShem tu Dios escoja, a uno de entre tus hermanos pondrás por rey sobre ti; no pondrás sobre ti a un extranjero que no sea hermano tuyo.”  . El propósito de la ley acerca del rey no era para establecer sus derechos, sino para limitarlos:

  • El rey tiene que ser escogido por HaShem – por medio de sus profetas.
  • El rey está colocado en una posición sobre Israel.
  • El rey es puesto por el pueblo. La forma de gobierno que el Eterno establece entre los hombres es tanto teocrático como democrático. Tienen que haber una colaboración en el momento de la instalación de una autoridad, entre el Eterno y el pueblo que va a ser dirigido por esa autoridad.
  • El rey tiene que ser israelita de nacimiento, no puede ser extranjero.17:16-17 “Además, no aumentará para sí muchos caballos, ni hará que el pueblo vuelva a Egipto para tener muchos caballos, pues HaShem te ha dicho: “Jamás volveréis por ese camino.” Tampoco aumentará para sí muchas mujeres, no sea que su corazón se desvíe; tampoco aumentará para sí grandes cantidades de plata u oro.”

    El rey Salomon pecó en estas tres áreas:

  • Tuvo muchos caballos e hizo que el pueblo volviera a Egipto, para comprar caballos, cf. 1 Reyes 4:26. El Talmud[1] dice que sólo puede poseer los suficientes para sus carros, cf. 2 Samuel 8:4.
  • Tuvo muchas mujeres que desviaron su corazón, cf. 1 Reyes 11:3-4. Según el Talmud,[1] sólo podía tener 18 mujeres, basado en el texto de 2 Samuel 12:8 donde HaShem habla de añadir dos veces más a lo que el rey David ya tenía. Entonces tenía seis esposas.
  • Tuvo mucha plata y oro, cf. 1 Rey 10:21, 27. El Talmud[1] dice que sólo puede poseer lo suficiente para adjudicar para su corte.Por pecar en estas tres áreas, HaShem le levantó tres enemigos, cf. 1 Reyes 11:14, 23, 26. Si el rey Salomon hubiera hecho caso a la Torá, no hubiera caído en pecado. Todas las caídas de los hombres desde Adam hasta el último hombre, han sido, son y serán la consecuencia de no haber hecho caso a los mandamientos del Eterno escritos en la Torá.

    Aunque este pasaje nos introduce la presencia del Rey de Israel que ya no seria H`Shem, sin embargo H`Shem introduce esta profecía de la venida del Rey de reyes y Señor de Señores Yeshua Hamashaij. Mat 1:1-18 nos habla de la genologia del Rey Mesias Yeshua.

    V18:1-8  LA PROVISION DE LOS SACERDOTES

    Ellos no tendrían heredad entre las tierras de Canaan, porque H`Shem era su heredad. Y todo Israel debían velar porque nunca le faltenada a ellos que habían de velar por sus vidas que estén siemore en buenas relaciones con HShem.

    V. 18:9-14    leyes contra los adivinos

. Leyes contra los adivinos, 18:9–14. Una de las responsabilidades más importante de los sacerdotes en la sociedad israelita era declarar la voluntad de Dios a la comunidad. La relación entre el pueblo y Dios dependía en gran parte de la habilidad del sacerdote para comunicar la palabra de Dios al pueblo, y asegurar la decisión divina por medio del Urim y Tumim (vea Deut. 33:8). Pero, en su deseo de conocer la voluntad de Dios, el pueblo muchas veces usaba las prácticas ocultas, los adivinos, los espiritistas, los magos y los exorcistas.

La palabra abominación aparece diversas veces en el libro de Devarin (7:25, 26; 12:31; 14:3; 17:1) y se refiere a las prácticas religiosas de los cananeos que son repugnantes a Jhvh. En el presente contexto la palabra abominación se refiere a las maneras de descubrir la voluntad de Di-s por medio de prácticas religiosas incompatibles con el verdadero espíritu de revelación que aparece en los profetas y en los sacerdotes de Israel.

En los vv. 10 y 11 un catálogo de ocho prácticas que el pueblo de Canaán usaba para predecir el futuro y conocer la voluntad de los dioses.

Pasar por fuego a un hijo o hija. La participación de los israelitas en esta práctica, considerada abominable, aparece diversas veces en el texto bíblico (Lev. 18:21; 2 Rey. 16:3; 17:17; 21:6; 23:10; Jer. 32:35; Eze. 16:21; 20:26; 23:37). Este rito estaba asociado con Moloc, el dios de los amonitas. En el contexto de este pasaje la práctica de pasar niños por el fuego no es simplemente sacrificios de niños. El texto parece indicar que la práctica de pasar niños por el fuego está asociada con el deseo de una persona de conocer el futuro, pero la manera en que el sacrificio humano está relacionado con adivinación no es claro. Es posible que este ritual se refiere a una ordalía donde los niños caminaban por fuego.

Magos. Los magos eran personas que procuraban conocer la voluntad de los dioses por medio de la práctica del ocultismo. Una traducción más correcta del heb. sería “aquellos que adivinan”. En el libro del profeta Miqueas la adivinación es una actividad de los profetas falsos (Miq. 3:11).

Exorcistas. El exorcista era la persona que usaba ciertos ritos mágicos o conjuros para expulsar un espíritu maligno de una persona.  p 455

Adivinos. Una persona que adivinaba por medio de objetos, como la copa (Gén. 44:5), por medio de flechas, terafines o ídolos domésticos, por medio del hígado de los animales (Ezeq. 21:21), por medio de imágenes, y por medio de palos (Ose. 4:12).

Hechicero. El hechicero era la persona que usaba sus artes mágicas para hacer señales (Exo. 7:11), para producir el mal (Isa. 47:9, 12) o para influir en la vida de una persona.

Encantador. Aquel que usaba fórmulas mágicas y maldiciones poderosas para controlar a otra persona bajo su encanto.

El que pregunta a los espíritus; el espiritista. Los dos nombres probablemente se refieren al mismo individuo, o sea, la persona que invocaba y consultaba los espíritus de los muertos para descubrir el futuro (Lev. 20:6, 27; 1 Sam. 28:3, 9; 2 Rey. 21:6, Isa. 8:19; 19:3).

Consultar a los muertos. La persona que practica la nigromancia, o que consulta al espíritu de una persona muerta para adivinar el futuro.

 


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