03. LEJ-LEJÁ / SAL DE TI

03. LEJ-LEJÁ / SAL DE TI

Parashá: Lej-Lejá | Sal de Ti / Vete de Ti Mismo

Torá: Bereshit 12:1-17:27

Haftará: Isaias 40:27-41:16

Los Escritos Mesiánicos:

Romanos 5:1; Galatas  3.

 

Podemos comprender un poco más el contenido de esta Parashá cuando contemplamos el HaBrit Hadashá acerca de la vida del patriarca Abraham y su final.

Esta Parashá nos muestra la vida de Abraham desde su origen, su llamado y sus pruebas en el andar por esta vida y su final.

Vemos en el andar de Abraham una constante renuncia, a las posibilidades de desarrollo, de confort, o de beneficio personal.  No se trata de que él teniendo de todo ya no quiera más. Por el contrario, las Escrituras nos muestra su deseo por algo más grande.

 

Esta actitud parece oculta en el corazón de Abraham, pero esto obedece a la naturaleza de su llamado: Lej lejá, “sal de tu tierra” o sal tú de ti” de tu Tierra y de tu parentela. Estas palabras implicaban salir de todo aquello que le rodeaba. Eso significaba en cierta forma salir de sus orígenes de lo que él era. Dejar todo por buscar lo que ni siquiera había conocido en lo natural. Anhelo de cosas más grandes que las que hasta ese momento había conocido.

El mandato de Di-s tenía un objetivo que cambiaría todas sus perspectivas y valores: “Serás “eso significaría más que llevar bendición, “El seria Bendición

  1. La bendición estaba implícita en Él, pero para que sea bendición para otros, él debía dejar de ser lo que era. Es decir, Abraham debía dejar TODO de sí.
  2. La bendición no sería de Abraham sino de Di-s, pero para que las personas puedan ser bendecidos, debían bendecir a Abraham ,por lo contrario, cualquiera que lo maldecía seria maldito, y esto lo haría Di-s mismo.
  3. La bendición que vendría por medio de Abraham sería para siempre en la tierra y en el cielo, en su descendencia, en la tierra prometida, y sobre todo en la ciudad celestial que él esperaba.

Engrandeceré tu nombre” en el lugar donde vivía, aunque fuera un tanto conocido no era alguien muy significativo.

Haré de ti una nación grande Lo que Abraham conocía era el la ciudad de Ur del imperio de Babilonia, ciudad donde se concentraba todos los desarrollos y adelantos de su tiempo.

Tu descendencia será como las estrellas del cielo” y “las arenas del mar” Y este era un hombre sin hijos, con esperanza de ser padre. Él se llamaba Abran, Padre enaltecido, pero no tenía hijos. En alguna forma podría avergonzarse por ese nombre.

 

Es impresionante descubrir lo grandioso de recibir hoy los mismos beneficios que el patriarca Abraham recibió en su tiempo.

Si nosotros creyéramos e hiciéramos las mismas cosas que hicieron los hombres en tiempos de Yeshúa, entonces recibiríamos los mismos beneficios que aquellos hombres recibieron en su tiempo.

¿Cómo es posible lograr todo esto?

 

Abraham obedeció el llamado de Di-s sin esperar alguna señal, él le creyó a Di-s sin que Di-s le diera alguna prueba de su presencia.

  • Su salida. implicaba más para otros que tener o recibir la bendición para sí mismo.
  • “Serás bendición”. Para ello era necesario vaciarse de sí mismo. Él sería el portador de las bendiciones que Di-s daría a los que le bendigan.
  • Su fe y obediencia no fueron perfectas, pero aun así obedeció, Su padre le ayudo a salir Bereshit 11:31 Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí.32Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió Taré en Harán”.
  • Pero aunque no sabía dónde ir, salió con fe en la promesa de Di-s. Hebreos 11:8 ”Por la fe Abraham al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia, y salió sin saber adónde iba” Hubo cambios en su vida que sirvieron para que pueda ser canal de bendición de los demás.
  • H’Shem le cambio de sendero, de vida, de nombre, y de estado.
  • A pesar de sus flaquezas nunca dejó de ser bendición.
  • Los lugares donde Abraham llegaba dejaba una muestra de la presencia de Di-s en su vida.

 

  1. Siquem. Significa “hombro” “cerviz” “nuca” en relación con levantar una carga. En este lugar fue donde Abraham tuvo su primera experiencia con H’Shem porque se le apareció. Y él le rindió su vida, le entregó su voluntad. Por eso Abraham edifico un altar y sacrificó un holocausto entregándose totalmente a Di-s. Como Yeshúa dijo: “No se haga mi voluntad sino la tuya”. Este lugar fue decisivo para los descendientes de Abraham. Génesis 28:20-21, 33:18-20; 37:12-17; Josué 24:1; 4-27; Jue 21:19; 1Rey 12:1; 12:25

Fue elegido un lugar de refugio Josué 20:7

José fue sepultado esperando la resurrección de los muertos. Su tumba se encuentra aún hasta hoy.

 

Siauem /Shejem, representa en la vida de Abraham el lugar de conversión, el lugar donde muere de sí mismo y reconoce al H’Shem como su único Di-s verdadero. Es el lugar donde H`Shem le prometió por primera vez que su descendencia recibiría esa tierra.

Siquem significa “cerviz”, “hombro” o “espalda” y viene de una raíz que tiene que ver con inclinarse para levantar una carga sobre su espalda.

Esta es una profecía para cuando el Mesías se inclinó para llevar sobre sus hombros el madero sobre el cual iba a ser sacrificado para la redención eterna de todos los hijos de Abraham.

Siquem simboliza la muerte de Yeshúa. Fue el primer lugar donde Abraham tuvo que pasar para poder ser el padre de la gran nación y obtener la tierra de Israel. La muerte y resurrección de Yeshúa es la base sobre la cual H’Shem entrega la tierra a los hijos de Abraham.

Encinar de Moré significa Maestro y viene de una raíz que significa “fluir”; “poner”, “echar”, “tirar”; “señalar”; “enseñar”.[1] Es la misma raíz de la palabra Torá.

  • Abraham después de su experiencia deprofunda de conversión en Siquem de inmediato le demandaba conocer la Torá, la Palabra de Di-s. La Torá es algo que marca la diferencia entre lo santo y lo común, lo verdadero y lo falso, luz y tinieblas, vida y muerte, H’Shem le enseñó los mandamientos a nuestro padre Abraham, como está escrito en Génesis 26:5:
  • También nos señala a Yeshúa como el mejor y más grande maestro que dijo: Yo no he venido para abrogar la ley o lo profetas, sino para cumplirla…
  • “El que tiene mis mandamientos y los guarda ese es el que me ama”

 

Betel significa Casa de Di-s, y allí planto su tienda. Representa la familia de Di-s, el Templo del Di-s viviente, el lugar donde debemos aprender a vivir con los Hermanos, estamos ligados por el mismo Espíritu y la obra del Mesías Yeshúa a ser un cuerpo, después de nuestra conversión debemos vivir en comunión con los hermanos, no es correcto la vida del que dice que es de Di-s y no se reúna con los hermanos. No es correcto los creyentes solitarios.

  • Uno no puede amar a Di-s y aborrecer al hermano. Es imposible, porque el amor a Di-s nos lleva forzosamente a amar al prójimo, primero los más cercanos y luego los que están más allá de los conocidos.

En Efesios 4:1-6 está escrito:

“Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Di-s y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

 En Filipenses 2:1-4 dice: 

“Por tanto, si hay alguna consolación en Mesías, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”

En Colosenses 1:3-4; 3:12-15 está escrito: 

“Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Yeshúa Hamashiaj, habiendo oído de vuestra fe en Mesías Yeshúa, y del amor que tenéis a todos los santos,… con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

 

De espaldas a Hai. Escombros ruinas, Los nacidos de nuevo ya nodeben vivir con sus viejas experiencias pasadas de ruinas y desorden.

 

A pesar de los años desde que Di-s lo llamó, seguía creyéndole a Di-s porque había desarrollado una relación de amistad con Di-s tanto que fue llamado “amigo de Di-s

El oyó la voz de Di-s, le obedeció al llamado y le creyó a Di-s, por eso fue declarado Justo por Di-s mismo.

Di-s hizo pacto con Abraham y lo hizo heredero de las bendiciones nunca antes recibida por hombre alguno en la vida.

Su parte fue hecho con responsabilidad y compromiso, tanto que viajaba para conocer toda la tierra que había de recibir como herencia, peleaba con sabiduría a pesar de las desventajas físicas porque era valiente y a la vez confiaba en su amigo Di-s.

La Biblia nos dice que los creyentes como Abraham son herederos de las mismas promesas.

Y esto nos lleva a preguntarnos ¿Cómo es posible tener la misma actitud de Abraham?

H aquí algunos pasos:

  1. Oír la voz de Di-s.
  2. Creer a su llamado
  3. Obedecer a su voz

Di-s le dio un hijo a Abraham, Itzjak para que por medio del él enviara a su Hijo Único, el Mesías Yeshúa, para que, por medio de Él, el hombre pecador, apartado de Di-s y en estado de perdición pueda ser justificado o declarado justo ante Di-s. y no solo eso sino que también sea participe de las promesas que Di-s le dio a Abraham.

En Romanos 5:1-2 Justificados pues por la fe tenemos paz para con Di-s, por medio de nuestro Señor Yeshúa Hamashiaj, por quien tenemos entrada por la fe a esta gracia, en la cual estamos firmes y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Di-s.

Como dice Gálatas 3:6-9 y 37-29:

 

El banquete de Melquisedec
Cuando Abraham regresó de la guerra, un jefe local salió a su encuentro. Ofreció provisiones a Abraham y sus hombres, y bendijo a Abraham. El jefe se llama Melquisedec, el rey de Salem.

La Torá no nos dice mucho acerca de Melquisedec. Sabemos que Melquisedec gobernó como un rey; él ministró como un sacerdote de Dios; él gobernó una ciudad llamada Salem; él adoró al Dios Altísimo; él bendijo a Abraham, y recibió tributo de Abraham. La Torá no proporciona más información más allá de esos pocos y escasos detalles. Al igual que el personaje de Enoc en Génesis 5, el misterioso Melquisedec invita al embellecimiento, y tanto las tradiciones judías como las cristianas lo han otorgado generosamente.

Melchizedek no era un nombre personal. Parece haber funcionado como un título honorífico, de entronización, como el nombre Abimelec (Padre de un Rey). No conocemos el nombre personal del Melquisedec que conoció a Abraham en Génesis 14. De manera similar, la palabra Mesías (es decir, Cristo) funciona como un título, no como un nombre personal. La Biblia se refiere a cualquier rey sobre Israel como “mesías” (ungido). De la misma manera que llamamos a Yeshúa el Mesías, uno podría llamarlo el Melquisedec. Él es el Rey de la Justicia.

El profeta Jeremías habló de la venida del Mesías como el Rey que cumplirá la justicia:

He aquí, vienen días … cuando le levantaré a David una Rama justa; y Él reinará como rey y actuará con sabiduría, y hará justicia y justicia en la tierra. (Jeremías 23: 5)

La Torá nos dice que Melquisedec es el Rey de Salem. La Biblia identifica a Salem como el antiguo nombre de Jerusalén. El Salmo 76: 3 (2) equipara a Salem con Sión (es decir, Jerusalén), y dice: “Su tabernáculo está en Salem; Su morada también está en Sión “. La asociación con Jerusalén realza las imágenes mesiánicas. La idea de un “rey de la justicia” que gobierna sobre Jerusalén apunta hacia la Era Mesiánica. Cuando venga el Mesías, Jerusalén será la ciudad capital del reino de los cielos en la tierra, y el Mesías reinará en justicia. Además, el autor del libro de Hebreos señala que el término “Rey de Salem” podría leerse como “Rey de la Paz” (Hebreos 7: 2).

Los profetas nos dicen que cuando el Mesías venga a gobernar y reinar fuera de Jerusalén, Él marcará el comienzo de una era de paz en la tierra. Melquisedec recibió a Abraham y sus hombres en un gran banquete: “Y Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino” (Génesis 14:18). La escatología judía enseña que en la Era Mesiánica, el Mesías será anfitrión de un gran banquete en Jerusalén. Los justos resucitados se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob. Este es el significado del pasaje que dice: “[Abraham] estaba buscando la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Hebreos 11:10). Abraham buscó la ciudad eterna que estaba por venir. Él buscó la Jerusalén del Mesías.

En Génesis 14, recibió un anticipo de ese gran banquete de Jerusalén cuando el rey de justicia salió de Jerusalén y puso una mesa de “pan y vino” delante de Abraham y sus hombres.

El pan y el vino de Melquisedec aluden al Último Seder en el cual el Maestro rompió el pan sin levadura y compartió la copa, declarando un recuerdo de Sí mismo. En esa comida, el Maestro les prometió a Sus discípulos que tomaría la comida de la Pascua y la copa con ellos en el banquete en el reino de Dios. Esperamos con creciente anticipación el día en que el Melquisedek eterno sirva nuevamente pan y vino a Abraham y sus seguidores, aquellos que son de la fe de Abraham.

¡El próximo año en Jerusalén!


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